Cultura ambiental sin excusas



Hablar de medio ambiente, cambio climático y contaminación no es algo nuevo, los términos nos suenan conocidos pero no cercanos, como si el daño no fuera hecho por nosotros o las consecuencias globales no fueran también parte de las acciones diarias de cada uno.

En la transformación conocida más dramática de un medio ambiente hemos logrado impactar drásticamente el planeta (aumento de la temperatura global, deshielo de glaciales, aumento del nivel del mar, desaparición de especies anualmente, entre otros), todos somos testigos de estos cambios, sin necesidad de haber tenido una vida larga notamos que las estaciones del año se retrasan, se aceleran o se agudizan; fenómenos naturales como El Niño en el Perú, toman dimensiones no vistas en décadas pasadas y cada año que pasa es declarado el más caluroso de la historia.


Con todo esto, más allá de leyes ambientales que no se cumplen completamente, una fiscalización ineficaz o la lucha eterna entre la naturaleza y las industrias ¿Qué podemos hacer desde nuestras casas u oficinas?, ¿Cómo colaborar en la solución a un problema global con acciones individuales? ¿Podemos ser parte de la solución? La respuesta es sí.

www.sedapal.com.pe
Solo en Lima y Callao, según Sedapal (http://www.sedapal.com.pe), cada persona consume en promedio 250 litros de agua al día, dos veces más de lo recomendado. Lima genera 0,65 kg de basura por habitante, existiendo mayor incidencia en Lima Centro. Los limeños generan principalmente basura orgánica. Luego le siguen restos de plásticos, vidrio, chatarra, latas, papel y cartón (OEFA, 2015) y solo el 1% son reciclados por los 43 municipios distritales. (Organización para el Desarrollo Sostenible (ODS), 2016).
Sabiendo esto, lo que podemos hacer es controlar lo que hacemos a diario, lo que consumimos y la manera en que nos involucramos en el problema. Una parte de la solución es consumir de manera inteligente, la otra parte es usar menos. A continuación presentamos algunas cosas que puedes hacer ahora mismo.


  • Sobre el agua, es necesario ser conscientes al momento de tomarse una ducha, deben ser breves, no más de 5 minutos. Al lavarse los dientes utilizar un vaso de agua, una práctica sencilla que podemos enseñar a los niños, así como no dejar correr el agua mientras nos lavamos las manos. No es necesario usar agua corriente para descongelar alimentos, se pueden sacar del congelador el día anterior o usar el microondas, el agua para lavar las frutas o verduras pueden servir para regar las plantas. Además, es importante realizar una revisión técnica de las instalaciones sanitarias por lo menos 2 veces al año.
  • Consume diferente. Evitando comprar artículos empaquetados en tamaños de porciones individuales. Compre una botella grande en vez de cuatro u ocho pequeñas. Use tus propias bolsas cuando vaya de compras al supermercado. Tanto las bolsas de papel como las de plástico no le hacen mucho bien al medio ambiente.
  • ¡Evita usar papel! El papel constituye cerca del 30% de basura promedio en el mundo, no imprimas hojas si puedes ver la información en la pantalla de la computadora, realiza tus trámites bancarios de forma electrónica, lee periódicos y revistas en línea si están disponibles en Internet.
  • Usa menos. Compra solo la cantidad de algo que sabes que puedes usar antes de que se eche a perder, divide en porciones lo que usas y reutiliza las bolsas hasta donde sea posible. La basura que es tirada a las calles trae la proliferación de moscas, cucarachas, roedores, entre otros. Estos desechos generan diversas enfermedades y la convierten en un peligro latente, no lo hagas.
  • Elige reutilizar. Usa servilletas de tela en vez de servilletas o toallas de papel, usa recipientes de alimentos reutilizables en vez de bolsas de plástico, en tu lonchera y en casa. Evita usar platos de papel, manteles y vajilla de plástico desechable, es mejor una toallita en vez de toallitas desechables para el rostro o toallas de tela y no de papel para la cocina o el baño.

Acciones que en masa generan cambios. La conciencia colectiva así como un cambio en nuestras costumbres son necesarios y deben ser hechos inspirados en un problema de urgencia, que requiere acciones diarias, no excusas.

Depende de todos.

“El clima es un bien común, de todos y para todos. Esta es nuestra casa, se está arruinando y eso nos daña a todos” (Laudato Si, Encíclica del Papa Francisco sobre el medio ambiente).







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